Ancianos

Los residentes ancianos son especialmente vulnerables durante una emergencia. Además de los preparativos de rutina, los residentes ancianos deben tomar medidas adicionales para garantizar su seguridad y bienestar durante y después de una tormenta u otro desastre. Esto puede requerir la ayuda de un miembro de la familia o de un cuidador. Los planes de emergencia deben adecuarse a las circunstancias especiales de cada individuo.
- Adopte el plan de cinco pasos de preparación para residentes vulnerables.
- Pídale a un familiar, amigo o vecino que verifique cómo se encuentra usted luego de un evento. Si es necesario, considere dar una copia de la llave de su casa a otra persona.
- Enséñele a quienes deban asistirlo durante una emergencia cómo funcionan los equipos necesarios. También puede preparar instrucciones por escrito que sean fáciles de entender.
- Elabore un plan para notificar sobre su situación antes y después de la tormenta a los familiares que no están en la ciudad.
- Planifique cómo señalar la necesidad de ayuda.
- Prepare una lista con los números de teléfono importantes de las personas con las que posiblemente necesitará ponerse en contacto en caso de emergencia. Manténgala cerca de su teléfono, junto con una copia de su Red de apoyo personal y de su Tarjeta de información personal; esto será útil para cualquier persona que deba asistirlo.
Además de los artículos del kit para huracanes, usted puede necesitar artículos adicionales que asegurarán su comodidad, tales como:
- un par de lentes adicionales
- baterías adicionales para audífonos
- paquete de baterías para silla de ruedas eléctrica u otros equipos médicos que funcionen con baterías
Consejos para cuidadores
En los días posteriores a un huracán u otra emergencia, un cuidador podría no tener acceso a la persona a quien cuida. Es posible que los miembros de la familia u otras personas o agencias deban acudir para cubrir este lapso en el cuidado. Los cuidadores pueden facilitar el proceso brindando información detallada sobre las necesidades del residente anciano.
- Prepare una descripción detallada por escrito sobre el tipo de cuidados que el individuo suele recibir.
- Incluya información específica sobre los suministros especiales que la persona pueda necesitar, como medicamentos, ropa adicional y productos de higiene personal o incontinencia.
- Cree una descripción detallada de la rutina durante un típico dia de 24 horas, incluyendo:
- Las actividades que realiza la persona durante el dia y qué se necesita en cada momento.
- La ubicación del equipo y de los suministros requeridos para satisfacer dichas necesidades.
- Información sobre los hábitos y preferencias alimenticias y de sueño de la persona.
- Las actividades que realiza la persona durante el dia y qué se necesita en cada momento.
- Incluya consejos para ayudar a la persona a reducir el nivel de estrés y mantener la calma.
- ¿Es útil hablar o cantar? ¿Hay algun cuento o canción especial?
- ¿Qué objetos brindan confort (manta, animal de peluche, etc.)?
- ¿Dónde puedo encontrarlos?
- ¿Cuándo es necesario un medicamento para calmar al individuo?
- ¿Con quién puede sentirse más cómoda la persona si usted no está disponible?
- ¿Cómo puede contactar a esa persona?
- ¿Es útil hablar o cantar? ¿Hay algun cuento o canción especial?
- Sugiera un cuidador sustituto en caso de que usted no esté disponible o no pueda brindar cuidados durante un periodo de tiempo extenso.
Comparta una copia de esta información con la familia, un vecino o un amigo de la persona. Deje una copia para el residente anciano para que éste la incluya en su Tarjeta de información personal.

